01/08/06 Clinton (OK) – Canyon (TX) 435 km
Este día sí que salimos temprano, para evitar el calor. Pobrecitos !! Hicimos la primera parada en McLean, ya en el estado de Texas.
Queríamos ver el museo Devil´s Rope (la cuerda del diablo, el nombre que daban los indios al alambre de espino)
pero los lunes estaba cerrado (qué raro ¿no?). Nos quedamos un rato fuera tratando de resignarnos a nuestra mala suerte,
y vimos que lso responsables estaban limpiando y organizando. Nos debieron de ver con carita
de pena y nos abrieron las puertas, solo para nosotros. El sitio era muy curioso: así como aquí se venden cuadritos con nudos marineros de diferentes tipos, allí
venden cuadritos con trozos de alambre de espino hecho de diferentes formas. De hecho la historia de Texas
está muy unida a la agricultura y supongo por ende, que a los cercados.
En este museo vimos una cosa muy curiosa, una carta que que Clyde (Bonny and Clyde) había escrito de su puño y letra
a Henry Ford, felicitándole porque hacía coche magníficos, y que lo había podido comprobar
porque su coche del modelo no me acuerdo cual le había respondido siempre de maravilla y no la había dado nunca ningún problema.
Habrá que creerse que sea original, claro.
Nuestra próxima parada fue en un lugar muy popular en la ruta: el restaurante Big Texan en Amarillo.
Tomamos una cervecita, pero el lugar es muy conocido porque ofrece la posibilidad de comerte un filete de 72 onzas
gratis, con guarnición y todo, si consigues comértelo en menos de una hora. Aunque tenía mucha hambre, visto el tamaño del filete,
pensé que no podía ser muy saludable.
Tras la cervecita, y por primera vez, nos salimos de la ruta 66 para ir a
Canyon. En este lugar se encuentra Palo Duro National Park y tiene unos paisajes muy espectaculares. Cuando llegamos,
el sol pegaba muy fuerte y en la zona de acampada aún más fuerte.
Tras discutir si nos quedábamos o nos íbamos, decidimos quedarnos. Tras acampar, fuimos al pueblo de Canyon
Cuando adelantábamos, los coches se desplazaban hacia la izquierda para dejarnos pasar mejor, con lo cual me quedé con la sensación de que
la gente de aquel pueblo era muy maja.Fuimos a la biblioteca de Canyon para navegar en internet. Respondimos a los e-mails, enviamos algunos, ynos pusimos al día de las noticias.
.
Luego fuimos a cenar a “Ranch House”, un restaurante que nos había recomendado la ranger del parque, y donde comí el famoso filete de Texas.
Como era habitual en casi todos lso restaurantes a los que fuimos, había "salad bar" (puedes comer todo lo que
quieras de verduras y ensalada) y "free refill" (barra libre de refrescos, aunque eso sí, te echan casi más hielo que refresco).
Regresamos al camping y fuimos a ver el musical TEXAS que escenifican en el propio cañón, utilizando la buena acústica que crean las montañas.
El musican cuenta la historia de TEXAS, y de lso primeros vaqueros que llegaron y se asentaron allí, dentro de lo que el entorno permite, hay efectos especiales
y todo. Está enfocado a los turistas y no nos gustó demasiado. Antes de entrar al musical, hay un mapa del mundo
donde se pueden colocar unas chinchetas señalando el lugar en el que vives. Josune puso su chincheta entre Donostia y hendaya y yo en cambio
la puse en Kenosha. No éramos los únicos de Euskadi que habíamos estado allí, pero sí los únicos de Donosti.
Aunque no se vaya a ver el muscal, se puede poner uan chincheta. Más divertido que el musical parece que
es la barbacoa que montan antes, con banda de música y todo, y cual no será nuestra sorpresa cuando
la banda dice que va a tocar el "chicken dance" y empiezan a tocar pajaritos. Y todos bailando!!
Para la hora de acostarse había refrescado bastante, y nos fuimos a dormir muy a gusto.