01/08/12 Las Vegas (NV) – Barstow (CA) / 548 km

 

Mr Dz Nos levantamos temprano pero continuaba haciendo un calor terrible. Volvimos a Kingman por el mismo camino, para retomar la Ruta 66. De nuevo, había ráfagas de viento muy fuertes en ese tramo, aunque no tan fuertes como las del día anterior. En Kingman, desayunamos en un restaurante "dinner" llamado Mr. D´z. Yo pedí “huevos rancheros” y creo que ha sido el mejor desayuno que he tomado nunca. Me quedé con la tripa bien llena y con una sonrisa de oreja a oreja. Volvería hasta allí solo por un desayuno como ese.

 

La carretera entre Kingman y Needless no está en muy buenas condiciones, pero hay que pasar las colinas llamadas Black Hills y el paisaje es muy bonito. No andaba nadie por la carretera. En una de las cimas de las Black Hills, nos paramos para ver California en el Horizonte. Le comenté a Josune que desde aquel mismo lugar debían de ver haber visto por primera vez California, miles de emigrantes que llenos de esperanza y con todas sus pertenencias y familia en un coche mil veces reparado y a punto de pararse de nuevo en cualquier momento, habían abandonado sus hogares en Arkansas u Oklahoma, tras las tormentas de arena que habían arruinado las cosechas y los habían dejado sin nada. Intentamos sentir por un momento lo que ellos debían sentir al ver por fin la tierra de California, la tierra de la abundancia y del dinero, tal y como ellos la imaginaban. Cientos de coches recorrían la Ruta 66 en los años 30 con familias hambrientas que tenían puestas todas sus esperanzas en su vida futura en California. Si alguien ha leído “Grapes of Wrath” (las uvas de la ira) de Steinbeck, sabrá perfectamente de lo que hablamos. La pena es que luego lo que encontraban allí no era precisamente lo que habían imaginado...

 

OatmanNos montamos de nuevo en la moto y bajando una pendiente, nos encontramos con un pueblo en medio de la nada; Oatman. Y curiosamente para estar allí perdido, había mucha animación. Por supuesto, bajamos de la moto e hicimos una paradita para inspeccionar. Resulta que Oatman era un antiguo pueblo al que llegaron los buscadores de oro, pero o no había oro o se terminó, el caso es que los buscadores de oro se fueron y dejaron allí a los burros. Por lo tanto, cuando se llega al pueblo, se ve a los burros paseando tranquilamente por medio de la calle. Ahora Oatman es una atracción turística, y los domingos montan un pequeño teatro en la calle, con vaqueros disparándose y demás, muy del oeste. Las casas del pueblo son todas de madera, como antiguamente, y hay multitud de tiendas de recuerdos y bisutería. Hay un museo de las minas de oro y por la calle se pueden ver vagonetas con las que sacaban el oro de las minas. Yo me quedé a cuidar la moto y Josune se fue de tienditas claro. Había zanahorias para dar a los burros, nos hicimos unas fotos con ellos, y volvimos a la moto.

 

Los paisajes de nuevo muy bonitos. Yo sin embargo estaba preocupado, de hecho, andábamos un poco justos de gasolina. Tras haber llenado el depósito por la mañana, no lo habíamos vuelto a llenar en Kingman y en estos parajes no había rastro de gasolineras. Llegamos a un pueblo llamado Golden Shore o algo similar, preguntamos a un chico que estaba en la calle y nos mandó a una gasolinera cercana. Mientras hablaba con él vino un coche de policía y me echaron la bronca por dejar la moto al borde de la carretera. Por aquella carretera debían de pasar dos coches a la hora, y van los tíos y me llaman la atención. Como no debía de haber maleantes en aquella zona, tenían que hacer de policías con aquellas cosas, según me dijo en chico.

 

Estuvimos en la gasolinera durante uan hora más o menos y nos encontramos con los más pintorescos del pueblo. Debido al calor, allí iban todos a por cerveza ya que debía ser el único sitio que abría los domingos. Seguimos para adelante y llegamos a California. Para entrar al estado había que pasar por una especie de aduana, donde seguramente comprobarán que los vehículos cumplen la normativa del estado, pero a nosotros no nos hicieron ni caso. Llenamos de nuevo el depósito en Needless. Nos quedaba el tramo más inóspito del recorrido, el desierto de California, y según nuestra información no había gasolineras. Así fué. El tramo del desierto es una línea interminable, donde no nos cruzamos con nadie, rodeados de montañas espectaculares. Para dar más belleza al momento, el sol se ponía delante nuestro. Menos mal que Josune tenía las gafas de sol a mano, y me las dejó.

 

Mr Dz

 

Llegamos a Amboy, un pueblo bastante diferente a la imágen que tenemos de California. Lo que vimos allí fue el Roy´s café, y enfrente una gasolinera, que estaba cerrada los domingos. Así que sí hay gasolina en el tramo del desierto, siempre que no sea domingo, aunque el precio es el doble que en las gasolineras normales. Parece ser que este Roy tenía en monopolio en el desierto. El Roy´s Café parecía un sitio majo para comer, pero como hemos dicho, estaba cerrado (¿hemos dicho ya que teníamos mala suerte?). Nos sorprendimos porque Amboy tenía oficina de correos, siendo como era minúsculo. Vimos un camino que llevaba a Joshua Three National Park. Seguimos para adelante y ya que la carretera vieja estaba cerrada en Ludlow, cogimos la autopista.

 

De todas maneras, en seguida volvimos a la carretera vieja. Teníamos intención de dormir en un camping de Newsberry Spring pero al llegar allí el camping no nos gustó y decidimos seguir adelante hasta Barstow. Ya anochecía. En Barstow vimos un Motel en el que tenían una señal de Route 66 y allá fuimos; El Rancho Motel. El sitio es curioso, lo llevan unos palestinos. Nos dieron uan habitación aconómica, y luego, nos dijeron que por el mismo precio nos iban a dar una "de las mejores", con weather channel y todo. En el pueblo estaba todo cerrado y terminamos cenando en un restaurante de comida americana de la cadena Denny´s que abre las 24 horas. Era nuestra última cena antes de terminar la ruta.